Memoria. Sobre algunos periodistas y dictadores. Un relación estrecha

Acerca de la informacion del extrañamiento del “periodista” Llamas de Madariaga, supuestamente perseguido por la democracia, me parece oportuno refrescar alguna informacion. Llamas denuncia, ser ninguneado por el Gobierno K, entre otras penurias.

Llamas ha sido siempre un emboscado fogonero de las dictaduras. Poco creible, por no decir nada, acerca de su juicio sobre un gobierno que está en las antipodas de su ideologia. SU hermano el general Antonio Llamas, (ocultado el Madariaga) fue un alto jefe de la dictadura.

Nadie es culpable solo por portacion de apellido, pero siempre este periodista fue representante de las ideas más antidemocraticas, que ayudaban a crear el clima golpista de turno.

Si se va, bienvenido sea, no llora miseria por que rapiñó bastante prohijado por el poder militar.

Sus ideas estan expresadas en este documento, de donde transcribo este denuncia sobre él:

Aunque la judeofobia tiende a ser más visible durante gobiernos democráticos (sobre todo en la transición) en esos momentos se halla más alejada de las cúpulas.

Durante las dictaduras, por el contrario, se encuentra encaramada en el poder y precisamente por ello a los gobiernos les es más fácil dominarla. Por ejemplo, la judeofobia fue muy activa durante la dictadura militar en la Argentina 1976-1983. De entre los miles de “desaparecidos”, los judíos eran la víctima favorita en los centros de tortura.

Pero salvo excepciones (como la del general Ramón Camps) no abundaban las expresiones de judeofobia oficial. Entre los periodistas que defendían el régimen, Enrique Llamas de Madariaga difundió por la televisión estatal un programa insidioso (30/10/1980) bajo la consigna de que “Si los persiguieron durante cuatro mil años, por algo será”.

Documento que denuncia importantes servicios de periodistas:

Periodistas que trabajaron para la dictadura: Enrique Llamas de Madariaga, Julio Lagos, Magdalena Ruiz Guiñazú, Roberto Maidana, Mónica Cahen D’Anvers, César Massetti, Betty Elizalde, Raúl Garibati, Raúl Urtizberea, Silvio Huberman, Lidia Satragno (Pinky), Rodolfo Aguirre Mencia, Daniel Muchnik, Juan Carlos Pérez Loizeau, Any Ventura, Marcelo Araujo, Fernando Niembro entre otros.

Otros periodistas denunciados:

Joaquín Morales Solá

BussisolaLuego de un breve paso por La Gaceta de Tucumán, fue redactor del Panorama Político de Clarín en los tiempos de Videla, Viola y Galtieri. Prosecretario de redacción de Clarín (el número 2 de la redacción) y responsable de la sección Política, páginas en donde centenares de hechos de exterminio y fusilamiento de militantes políticos eran “enfrentamientos”.

Eran habituales sus tardecitas de “tomar el té” con empinados generales. Fue premiado por quien sería el gobernador de la dictadura en Tucumán (Antonio Bussi) el 22 de marzo de 1976, antes del golpe.

En los últimos años intentó tapar el sol con las manos desmintiendo su complicidad. En cuestión de segundos, los memoriosos nos remitieron a la edición del martes 8 de junio de 1976 de La Gaceta. En su página 5, el matutino muestra a Morales Solá, antes de la caída del pelo y de la memoria, compartiendo el agasajo que Bussi ofreció, un día antes, a los periodistas en su día.

A todos les agradeció “la colaboración en la lucha contra la subversión” y los exhortó a que “continuaran prestando el mismo apoyo”. Meses antes, el 23 de abril, Morales había mostrado lo suyo. En nota de tapa, con su firma, saludó la designación del general Bussi como gobernador porque ‘conoce el ámbito local y no ignora las necesidades y las urgencias de la provincia’.

Samuel Gelblung

ChichegelblungDirector de la revista Gente (Editorial Atlántida) desde 1976 a 1978. Como resulta imposible describir las más de mil notas favorables a la represión que se escribieron en dicho semanario, bastaría tal vez el ejemplar del 25 de mayo de 1978 para mostrar un Chiche: Gelblung le pidió a Vigil, el dueño, viajar a Francia para cubrir la información que surgía de los exiliados argentinos y de los organismos de Derechos Humanos.

Cruzando el Atlántico se denunciaban la tortura, la desaparición, los crímenes, los centros clandestinos. Gelblung hizo la nota y la tituló “Cara a cara con los jefes de la campaña antiargentina”.

Allí denunció a los principales militantes bajo este párrafo:

el terrorismo abrió un frente externo. Y esto que aquí investigamos es sólo una de sus expresiones. Pero el país no está desarmado para hacerles frente. Debe contrarrestar, con la verdad, su arma más poderosa, esa campaña”.

Magdalena Ruiz Guiñazú

MagdalenaruizConductora en radio Continental durante la dictadura. Por las mañanas elogiaba a Martínez de Hoz, el ministro de Economía de Videla, habitual analista financiero en los programas previos al golpe.

Fue una de las 16 mujeres periodistas a las que recibió el ministro del Interior de facto, general Albano Harguindeguy, en agosto de 1980, cuando el tema de las violaciones a los Derechos Humanos era el sello característico de los militares en todo el mundo.

Llegado el momento, el hipócrita de Harguindeguy se refirió a la censura y la autocensura de la prensa. Magdalena no tuvo otra feliz idea que decirle:

“No queremos que usted crea, señor ministro, que éstas son acusaciones en contra suyo. Son simplemente comentarios que le hacemos para que sepa qué es lo que se dice, qué es lo que se piensa”.

En junio de 1985, al declarar en el juicio a las Juntas certificó la teoría alfonsinista de los Dos Demonios, cuando denunció que había sido amenazada por los Montoneros por burguesa.

Bernardo Neustadt

BernyneustadtPara muchos, el mayor de los sirvientes de los dictadores. Dirigía las revistas Extra y Creer, saltaba de una radio estatal a otra radio estatal y luego a Canal Trece (en manos de los marinos) o al Once (en manos de los pilotos), para vociferar ante los argentinos que estábamos en el mejor de los mundos.

El programa se llamaba “Tiempo Nuevo” y tenía, además de la música de Piazzola, el sello de un acompañante que por entonces la jugaba de segundón: Mariano Grondona.

Neustadt elogiaba a Videla, a Viola, a Galtieri (una de sus entrevistas fue en el despacho del general del whisky y la muerte, para sonreír con él por aquella frase de `las urnas están bien guardadas`) y a cuanto uniforme verde se le cruzara en el programa.

Fue impecable en su ignorancia y en su mentira. Ni siquiera en la guerra de Malvinas calló su ultraoficialismo y comandó el lote de animales que gritaban “estamos ganando, estamos ganando” mientras los soldados morían.

Mariano Grondona

MarianogrondonaLa jugó de copiloto de Neustadt en la televisión estatal de los militares. Pero el sostén brindado a los militares, con quienes compartía ideología y crímenes desde los 60, se concretaba en las revistas Carta Política y en diversos diarios. En alguno de ellos (El Cronista Comercial) usaba el sinónimo de Guicciardini.

Para Grondona, apoyar a los dictadores era cuestión de piel. Profesor de la Escuela de Guerra, abrazador oficial de Martínez de Hoz y de los liberales, su catedrática pluma lanzaba párrafos como estos:

«Nuestra revolución consiste nada menos que en la aparición de un orden en medio del desorden (…). Sólo los que han bebido hasta el fondo el cáliz del desorden sabrán apreciarla».

O aquellos del 12 de septiembre de 1979, mientras la Comisión Interamericana de Derechos Humanos visitaba cárceles y tomaba denuncias:

«Por creer que el derecho a la seguridad es un derecho humano que el Estado debe proteger, los argentinos recibimos hoy la visita de la CIDH. Esto es lo malo. Que están aquí precisamente porque somos derechos y humanos”.

Su coherencia se exponía también en la revista Visión, financiada por el dictador nicaraguense Tachito Somoza.

José María Muñoz

JosemariamuñozSu popularidad estaba ligada al fútbol. Y a radio Rivadavia, la radio Diez de aquellos años. Convertido, por propia boca, en el “Relator de América”, demostró que ser chupamedias era la razón de su vida. Montó una estructura de móviles y conexiones por las que siempre hablaba un brigadier, un mayor o un cabo de la policía. Basta verlo en la película La Fiesta de Todos, propaganda repugnante del Mundial 78, o escucharlo en las grabaciones ocultas del Campeonato Juvenil de 1979 para ver cómo operaba este buen amigo del general Camps.

Ramón Andino

RamonandinoFormaba pareja con Juan Carlos Pérez Loizeau en los mediodías de Canal 13. El programa se llamaba Realidad 82, y allí no faltaban consejos paternalistas, recetas de cocina y muchos, pero muchos, comunicados oficiales de los gobernantes de turno.

Los silencios sobre las marchas de las Madres o las movilizaciones de los trabajadores eran permanentes, bajo un clima de continua amabilidad en un país que, para ambos, no tenía problemas. También con un triste rol en los meses de Malvinas, logró alternar sus amigables contactos como periodista de Clarín en temas militares (especializado en los avatares de la Fuerza Aérea) y la imagen de columnista que bregaba por los derechos de los jubilados.

Mónica Cahen D’Anvers

MonicaycesarEstrella de la TV en aquellos años. Valorada por dirigir un pasatiempo llamado “Mónica presenta”, programa que le permitió recorrer buena parte del mundo con notas divertidas y con agregados políticos que le daban cierto interés. No ocurría lo mismo cuando regresaba a la Argentina y gracias a su alto rating lograba convertirse en pieza importante para las convocatorias contra exiliados y organismos de Derechos Humanos.

Brilló en mayo de 1979, cuando encabezó el llamado a los argentinos para que se subieran a un avión y viajaran a Italia a contestarles a los hombres y mujeres que habían alzado carteles y pancartas contra la dictadura en un partido de la selección.

Su nombre figura en el Documento del Estado mayor Conjunto (punto 5.1 Comunicadores clave), dado a luz por el colega Martín Sivak en el libro El Doctor.

Allí se lee: Enrique Llamas de Madariaga, Julio Lagos, Magdalena Ruiz Guiñazú, Roberto Maidana, Mónica Cahen D’anvers, César Mascetti, Raúl Urtizberea, Lidia Satragno (Pinki)...” y siguen las firmas.

José Gómez Fuentes

Su rostro ya ha sido olvidado por millones de argentinos, por el sencillo hecho del paso del tiempo. Fue la imagen de ATC y su noticiero “Sesenta minutos”. Sobre él ha quedado grabada la frase “estamos ganando” (durante la guerra de Malvinas), con cierta injusticia.

No fue el único que la pronunció. Pero eso sí, le tocó decirla unas cuantas veces y por el canal que, aunque usted no lo crea, peleaba los primeros puestos. Gómez Fuentes había participado muy activamente en las exaltaciones pro-Videla desde el canal oficial, en especial cuando en septiembre de 1979 se produjo la visita de la Comisión de la OEA. Su voz aguardentosa, llamando a la gente a colmar la plaza, sólo fue superada por la del Gordo Muñoz.

Jorge Fontevecchia

Extraño caso, en 1976, el del joven y siempre pequeño dueño de Editorial Perfil. Por entonces, la editorial de papá (don Fontevecchia era el dueño de la revista Weekend) sacaba una publicación que se vendía como un choripán.

Se llamaba “La Semana” y era dirigida… por el pibe. Entonado con los demás directores de revistas de época (Gente, Siete Días), Fontevecchia convirtió a La Semana en una publicación oficial que acompañaba a los generales y almirantes en sus viajes y legitimaba el golpe con elogios al Operativo Independencia.

No hay una sola nota crítica en los años 76-77-78 y 79. De aquellos tufillos cuarteleros, sobresale este editorial, previo al Mundial 78, cuando Fontevecchia escribía y firmaba en contra de las campañas antiargentinas:

Por favor, no nos venga a hablar de campos de concentración, de matanzas clandestinas o de terror nocturno (…) Esta es una fecha clave para defender al Proceso”.

(Y Carlos: ¿todavia lees a Perfil!!!!!!!, te parece creible y confiable?

Los juicios eticos a los periodistas complices de la dictadura

La trayectoria de Mariano Grondona

TIBURON

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2 Responses to Memoria. Sobre algunos periodistas y dictadores. Un relación estrecha

  1. […] Memoria. Sobre algunos periodistas y dictadores. Un relación estrecha (via Opinión Pública) Acerca de la informacion del extrañamiento del "periodista" Llamas de Madariaga, supuestamente perseguido por la democracia, me parece oportuno refrescar alguna informacion. Llamas denuncia, ser ninguneado por el Gobierno K, entre otras penurias. Llamas ha sido siempre un emboscado fogonero de las dictaduras. Poco creible, por no decir nada, acerca de su juicio sobre un gobierno que está en las antipodas de su ideologia. SU hermano el general … Leer más… […]

  2. Lucía dice:

    Mirando el rostro y los gestos de los Morales Solá, tanto del uniformado como del pelado, realmente dan miedo. Viéndolos, un niño lloraría. Esa actitud tensa y soberbia, crispada, retadora, hosca y hostil, sin rasgos de humanidad; a cualquier observador informan acerca de qué puede haber en las mentes y en el corazón de ambos. Desde mi punto de vista, siempre pensé que detrás de la expresión de odio enojo de un rostro, siempre se esconde una conciencia culpable y un ser muy desdichado. En cambio los rostros de las personas buenas , nobles y honradas, emanan paz y felicidad por todos los poros, cualquiera sea su nivel o condición social.

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