Pais virtual y país real. No tomaron nota a pesar de la Primarias

CRÓNICAS A FLOR DE PIEL
Choques de realidades y ficciones

02–10–2011 / No hay nada más contundente que las acciones. No importa lo que digan, las palabras se esfuman, y sólo quedan las acciones, los hechos.


Por Florencia Peña – Actriz

FlorenciapeñaYa estamos cerca del 23 de octubre. Podríamos cerrar acá. Ya sabemos lo que esto significa. Se viene el estallido… ah ah ah ah. Es a matar o morir.

Ya no queda tiempo para revertir las malas performances que la oposición logró conseguir con muuuuchoooo esfuerzo.

Supieron perder votos a lo pavote. Supieron dar todo tipo de pronósticos desacertados e incoherentes. Supieron ser sus propios enemigos.

Y la sensación es como cuando un partido va 5–0 y el equipo que lleva la ventaja puede seguir haciendo goles si el árbitro no pita el fin del juego.

Esto es lo mesmo. ¡Termineló referíiiiiii!

Si no, el triunfo de Cristina va a ser para papelón. Y la hinchada no perdona, muchachos. Se van a ir silbados, yo sé lo que les digo. Ya sufrieron el abucheo de los periodistas independientes que habían depositado en ustedes la esperanza. Y les bajaron el pulgar, por pelotuEstán indignados.

Tenían todo para hacer las cosas bien: el apoyo de los medios con más poder de la Argentina, el FMI y sus fórmulas mágicas, los empresarios del campo, los millonarios que nada quieren saber de igualdad, impuestos y esas paparruchadas, también con ustedes… ¡eh, viejo! Tenían todo a favor. Les damos un penal, les dejamos libre el arco y la patean afuera. Y si son unos…

“Los hermanos sean unidos, porque ésa es la ley primera. Tengan unión verdadera, en cualquier tiempo que sea, porque, si entre ellos se pelean, los devoran los de ajuera.”

Ya lo dijo el Martín Fierro. Pero parece que no escuchan, no ven, no leen. Después de lo que pasó con las PASO, muchos creímos que la oposición algooo iba a captar del mensaje que dejaron las urnas.

Y que los medios hegemónicos algooo iban a entender sobre el mensaje de descreimiento hacia el armado mediático que expresaban los ciudadanos con su voto. ¿Y vos podés creer que nada, che? Como si oyeran llover. Negados, negados.

En fin, en el fondo algo deben intuir, ¿no? Porque muchas campañas ahora están orientadas directamente a no perder bancas en el Congreso.

Y enroscados cual bichas, se retuercen frente a cada acción de la presidenta. Porque esto ya lo hemos conversado, pero la realidad supera la ficción. No hay nada más contundente que las acciones. No importa lo que digan, las palabras se esfuman, y sólo quedan las acciones, los hechos.

Pero no pueden con su genioy siguen inventando a lo pavo… “Choques múltiples de realidades y ficciones: 40 millones de víctimas.”

Ese podría ser el titular para dar cuenta de lo que ocurrió, otra vez, esta semana. Resulta increíble lo que ocurre entre las cosas que pasan y lo que se dice que pasa. Y un poco preocupante que en las autopistas de la información verdades, supuestos, invenciones y engaños se anden sacando chispas. Es mejor que bajemos un cambio y veamos lo que sucede alrededor.

El caso más extravagante de todos, y que nos puede servir para analizar algunas pistas, fue el de la explosión en Monte Grande, en el Conurbano Bonaerense.

El lunes a la madrugada se produjo el “estallido” que causó la muerte de una persona, heridas a varias y daños importantes en algunas viviendas del barrio.

Pero antes de adentrarnos en la “misteriosa” explosión, es necesario recordar una noticia que pretendió tenernos en vilo durante un tiempo: la NASA anunció que el satélite UARS regresaría a la Tierra y no podían saber con exactitud dónde caería.

En varios medios, la sensación que prevaleció parece que fue el “Que caiga acá, por favor, y haga pelota todo”.

Por las dudas, los amantes del pánico y fanas de la tragedia, se dedicaron a sembrar el miedo al cielo. Finalmente el satélite cayó en el Pacífico, lejos de tierra firme. Y las únicas víctimas habrán sido los pobres bichos que viven en el medio del océano.

Pero como muchos se quedaron con las ganas, y ya estaba instalado el tema en el imaginario colectivo, cuando se produjo la explosión en el partido de Esteban Echeverría, mientras se realizaban los peritajes para determinar las causas, se incubaron distintas teorías.

Entre las más verosímiles y comprobables, se consideró que el motivo habría sido un escape de gas de un horno a garrafa. Aunque como le faltaba un poco de fantasía, de tensión narrativa, de espectacularidad, se dio lugar a otras “explicaciones”.

Y una de las hipótesis que se barajó fue la de una “bola de fuego” que cayó del cielo. Enseguida varios vecinos salieron a confirmar que era roja, o azul, o amarilla. Algunos lo atribuyeron a “un cacho de chatarra espacial” y otros a un “meteorito argentino”. No tardaron en aparecer fotos de celular, que retrataban oscuramente el “mágico momento”.

A su debido tiempo, como ocurre con muchos casos que resuenan en la prensa pero se resuelven en la justicia, las personas a cargo de la investigación (policías, bomberos, peritos de distintos organismos) fueron descartando delirios y llevando luz a los puntos oscuros.

En el medio, rienda suelta a la fabulación. Y es llamativo el nivel de contagio que tienen estos acontecimientos: cómo una persona dice “yo vi al dragón que quemó la casa”, y enseguida otro sale a ponerle nombre y biografía al dragón.

Me acordé de Nuevediario y José de Zer persiguiendo pomberitos y criaturas con la cámara del Chango. Son ejemplos extremos, pero que en las secciones de economía, política, policiales y hasta espectáculos, trabajan la misma lógica con mayor sutileza.

Otro duro cruce entre realidad y ficción, de ficción documental y realidad distorsionada, fue el caso de El Pacto.

Mike Amigorena decidió dejar la serie donde se reconstruye la historia de Papel Prensa.

No tardaron en aparecer las voces de las personas que participan en la producción. Y una de las versiones que ganó fuerza es que Mike recibió presiones por parte del Grupo para abandonar “el papel de Magnetto”.

Mike había grabado 8 capítulos de una miniserie de 13. ¡¡¡Chan!!! La pregunta es: ¿no sabía lo que estaba haciendo?

¿Después de ocho capítulos se dio cuenta de que no le gustaba? ¿O la presión fue tan fuerte que del chucho salió corriendo? ¿Qué le pueden haber dicho para que deje en banda de esa manera a todos los que integran El Pacto? ¿Que no trabaja más en Canal 13, y que el diario Clarín no lo va a apoyar más? ¿Que no se cague la carrera? ¿Qué es joven?

A ver, stop acá.

Esto quiere decir entonces, que nosotros, los que tuvimos una participación activa por estos tiempos a favor de la Ley de Medios, y en contra de los monopolios mediáticos, ¿no vamos a trabajar más en Canal 13? ¡Opa!

Qué delirio, ¿no? ¿Pero no son ellos los que denuncian la falta de libertad? ¿Ustedes se imaginan si esto hubiera pasado al revés? ¡¡¡Pa!!!

Los que enarbolan la bandera de la libertad de prensa, ellos mismos, hubieran salido a denunciar la falta de libertad que hay desde que los Kirchner gobiernan.

¿Que dirá la diputada Giudici sobre esto? Supongo que ya deben estar tomando cartas en el asunto… ¡Ja ja ja! ¡Me río de Janeiro! Son impresentables.

Y lo curioso es que mientras el debate se iba derivando hacia lo farandulesco, la oscura historia de Papel Prensa se debatía en otros ámbitos, como el Poder Judicial. Por un lado, la causa sobre la compraventa de Papel Prensa será investigada en el marco de violaciones a los Derechos Humanos.

Algo poco frecuente entre los títulos del Grupo, y que tiene fuerte vinculación con el llamado Circuito Camps en La Plata.

Esta semana, Martín Balza afirmó que durante la dictadura no le caben dudas de que hubo un plan sistemático para la apropiación de bebés. Por otra parte, el médico Bergés negó que haya habido torturas, en otra demostración de total descaro.

También en el ámbito judicial se disputa la participación del Estado como accionista en el directorio de Papel Prensa, con un 28% de participación.

Algo que Clarín y La Nación, por medio de artilugios jurídicos y la complicidad de jueces amigos, vienen impidiendo para conservar sus privilegios.

Esta semana se denunció por “mal desempeño” al juez Durao, que resolvió avalar una asamblea donde no participó el síndico de la Nación. Habría cometido al menos 17 irregularidades, y podría terminar en juicio político. Pero los jueces funcionales, y los que se dejan intimidar, son por suerte cada vez menos.

Lo llamativo es que mientras la justicia sigue sus procesos, los relatores de la actualidad están muy preocupados por mantener el monopolio de la representación. Se concentran en tratar de conservar la exclusividad de la cobertura.

Y quieren sostener el control de las ficciones “útiles”. Y los privilegios económicos y políticos que eso conlleva.

Por suerte, la diversidad que trajo la Ley de Medios comienza a percibirse. Y a todos nos pueden gustar las ficciones, cuando están bien hechas, y nos apelan, hablan de nosotros.

En las PASO quedó demostrado que diga lo que se diga, la gente sabe lo que pasa, y sabe en qué país vive.

Porque camina, y tiene los pies en la tierra. Más allá de lo que muestren las pantallas, día a día tratamos con personas cara a cara, hablamos con nuestros amigos, parientes y vecinos, y podemos imaginar un futuro, para nada apocalíptico, sino más plural y alentador.

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